¿Cómo evoluciona la morosidad en las empresas españolas?, ¿Qué sectores están más afectados? ¿Varia la morosidad según la localización geográfica? ¿y según el tamaño? Todo ello se analiza en el informe sobre Morosidad del 2º trimestre de 2021 elaborado por Cepyme

El Observatorio de la Morosidad que la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), es una estupenda herramienta para conocer la situación real de las empresas españolas en relación a la morosidad y , en consecuencia, una muy buena radiografía de la situación real de la economía productiva española.

La morosidad en las empresas descendió en el segundo trimestre del año fundamentalmente debido al descenso del periodo medio de pago (PMP) que se ha quedado en 81 días. Este descenso de 7 días supone una normalización desde uno de los máximos históricos alcanzados en el trimestre anterior. A pesar de este descenso es importante señalar que, sin embargo el restraso en el pago de facturas se mantiene estable en el 68,7% de las mismas.

La principal conclusión en este sentido es que la recuperación del dinamismo económico tanto en la demanda como en la oferta, ha mejorado la solvencia empresarial y fortalecido la cadena de pagos.

Atendiendo a criterios territoriales, el Observatorio señala a la Comunidad Valenciana, Madrid y Extremadura como las comunidades en al s que más se incrementó el PMP en términos interanuales, siendo pro su lado la Región de Murcia la que tiene un periodo de pago mayor con 96 días de media. En el otro extremo se sitúan Aragón , Castilla y León y Cataluña como las comunidades con menores periodos medios de pago. Estos datos nos dan una visión clara de la brecha existente entre comunidades autónomas.

Por sectores de actividad los que cuentan con un mayor PMP son construcción y promoción y el sector textil, mientras que la distribución alimentaria y el sector agroalimentario son los que presentan un PMP más bajo.

Atendiendo al tamaño, se observa que la brecha existente entre los distintos tipos de empresas se ha reducido en el segundo trimestre del año. Esta reducción viene dada por el descenso que se ha producido en las microempresas, aunque continúan teniendo un periodo medio de pago mayor de casi 2,5 días más que las grandes, frente al incremento del 7,3 días que producido en las grandes empresas.

En relación con el coste financiero de oportunidad que supone la demora en el pago, los últimos datos disponibles hacen referencia al primer trimestre del año y muestran un incremento del 3,5% de los intereses de demora exigibles como consecuencia del retraso en los pagos con relación al mismo periodo del año anterior y suponen el tercer dato más alto desde 2013.

Las perspectivas que arroja el Observatorio para el último trimestre del año vienen marcadas por la evolución de la situación sanitaria y la finalización de las medidas y apoyos a empresas llevados puestos en marcha durante la pandemia. La evolución de la morosidad seguirá muy ligada a la reactivación económica que parece observarse a nivel de consumo privado. Por otro lado la buena evolución en el plano empresarial observada en el segundo trimestre, puede verse afianzada en el último tramo del año con la materialización del impacto de la llegada de los fondos europeos que pueden fortalecer al cadena de pagos.

Puedes consultar el informe completo.

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