Pregunta: ¿Cuántas empresas y empleados forman parte de ANGECO?

Actualmente, somos 54 empresas las representadas en ANGECO. Según los datos de 2017, generamos 10.000 empleos directos y tenemos bajo gestión más de 150 mil millones de euros, con lo que se pueden hacer una idea del peso específico de la industria a la que representamos y del volumen de actividad que generamos, también de forma indirecta.

Jose Cadena: ¿Cuáles son los retos para ANGECO en este año 2018?

Primero, continuar la línea de fortalecimiento de la institución y reconocimiento del sector. La búsqueda de la regulación de nuestra actividad y el desarrollo del trabajo de nuestras distintas comisiones son las claves. En este último punto, uno de mis principales objetivos como actual presidente de la Junta Directiva de ANGECO es impulsar el cumplimiento normativo en el sector para asegurar que las compañías que conformamos la asociación alcancemos los más altos estándares en términos de Compliance.

En una industria como la de la recuperación de deudas, una conducta ejemplar y responsable es si cabe más necesaria que en otros sectores. Es por esto por lo que debemos ser especialmente cuidadosos con nuestra forma de actuar y la imagen que proyectamos. Solo a través de un estricto control del cumplimiento normativo conseguiremos cambiar la percepción que tradicionalmente se ha tenido de esta industria.

También es muy importante seguir sumando adhesión a nuestro Código Tipo; independientemente de los avances que se hagan en la regulación de nuestra actividad, debemos impulsar una conducta profesional y responsable a través de la autorregulación. Otro objetivo es lograr impulsar la marca ANGECO como un símbolo diferenciador de excelencia, algo que inevitablemente debería ir ligado a una mayor exigencia en materia de cumplimiento de marcos como el incipiente reglamento europeo en materia de protección de datos.

P: ¿Se puede decir que las entidades de gestión de cobro tienen más beneficios en periodos de crisis o es sólo un mito?

JC: Es cierto que la crisis económica ha generado una mayor cantidad de impagados. Sin embargo, que aumente el volumen de trabajo no significa necesariamente que aumenten los beneficios de nuestra actividad. Para empezar, en una crisis económica también aumenta la dificultad para recuperar una deuda. Esto significa que para recuperar lo mismo que antes, debes dedicar más tiempo y más recursos.

A esto se añaden dificultades como los criterios para establecer las tarifas de nuestra actividad, muchas veces no alineados con la necesaria calidad del servicio. Hoy ganamos mucho menos por cada euro recuperado que hace diez años. En definitiva, hoy tenemos más trabajo que antes, pero ahora nuestro margen es más reducido. Lo que es seguro es que nuestra actividad es necesaria para el flujo económico, sea cual sea la coyuntura.

P:¿Cuáles son los déficits de España en esta materia? ¿Qué cambiaría de la regulación actual?

JC: En ANGECO siempre hablamos de la injustificable falta de regulación de un sector cuya actividad es tan sensible para la sociedad. Si Portugal termina el proyecto de regulación que ha iniciado recientemente, España será el único país de la Unión Europea sin una regulación específica en esta materia, lo que desprotege a ciudadanos y profesionales responsables como las empresas asociadas en ANGECO.

Desde la asociación, llevamos años trabajando para que se defina un marco legal que dé seguridad jurídica a todos quienes formamos parte de esta industria.  Cada vez somos más optimistas, gracias a hitos como el reciente pronunciamiento del Ministerio de Justicia en favor de establecer un marco legal a nuestra actividad.

P: ¿Se puede decir que España es un país en el que hay facilidades para pagar las deudas? ¿Deberíamos mejorar en este aspecto?

JC: Esto ha evolucionado mucho en España durante los últimos cinco años. Gracias a la llegada de los fondos de inversión y compañías multinacionales, además de la creciente necesidad de los bancos de mejorar sus ratios de mora. Actualmente contamos con herramientas desde el punto de vista tecnológico y operativo que antes no teníamos. Nuevos medios de pago, plataformas online, palancas de negociación más agresivas que generan mayores facilidades de pago.

P: ¿Es cierto que son las pymes las que se encuentran con más dificultades a la hora de hacerse cargo de sus deudas o sólo es un estereotipo?

JC: Por un lado, es cierto. El tejido empresarial español está compuesto principalmente por empresas pequeñas, que son las primeras en sufrir las consecuencias del incumplimiento en los pagos. Las pymes tienen márgenes muy estrechos y, cuando deben afrontar el retraso en el pago o el impago de sus servicios, encuentran muchas dificultades para hacerse cargo de sus obligaciones. Cuanto más pequeña es la empresa más sufre los costes de soportar la morosidad.

En cambio, las empresas más grandes no solo pueden soportar mejor el incremento en el coste operativo que conlleva la morosidad y los gastos derivados de la gestión del riesgo del crédito comercial, sino que tienen mucha más fuerza para negociar, lo que les sirve para alargar los plazos de pago.

P: Según un reciente estudio de Informa D&B, las empresas españolas tardan el doble en pagar a sus proveedores que en Alemania. ¿Por qué ocurre este hecho en nuestro país? 

JC: Aparte de que en Alemania o en Francia existen regulaciones que intervienen los periodos de pago y regímenes sancionadores efectivos ante los incumplimientos, hay que tener en cuenta un factor que afecta de manera significativa a la competitividad de las empresas españolas frente a las compañías de otros países: el coste de la financiación.

Las pymes españolas han soportado durante muchos años tipos de interés sobre el crédito comercial muy por encima de los de estos países. Entre 2012 y 2016, un crédito comercial le costaba a una empresa española el doble que a una compañía francesa o alemana. Además, el volumen del crédito concedido a empresas se ha contraído dramáticamente en los últimos años a pesar de que la actividad empresarial ha crecido. La financiación de las empresas afecta a los márgenes de las compañías, a su capacidad para afrontar los pagos y, en consecuencia, a su capacidad para soportar el retraso en los pagos a sus servicios.

La morosidad del sistema financiero español se encuentra en su nivel más bajo desde el año 2012, ¿prevé que continuará a la baja?

Dependería principalmente de que crezca el volumen de crédito vivo. Si el crédito empieza a recuperarse, la tasa de impagados irá progresivamente descendiendo. Adicionalmente debemos considerar que la calidad del crédito otorgado ha aumentado respecto al pasado. Tras la crisis y gracias a las medidas de control del riesgo adoptadas por el sistema financiero, el crédito concedido hoy cuenta con muchas más garantías que hacen que la probabilidad de impago sea menor.

P: ¿Cómo afecta a las compañías de gestión de cobro la aparición de las criptomonedas como los bitcoins?

JC: Actualmente, su incidencia en nuestro sectores mínima, lo cual no significa que no estemos atentos a las nuevas realidades. La revolución tecnológica que vivimos hoy no solo incorpora nuevos actores y formas de hacer negocio alrededor del crédito, sino también una continua transformación en el plano tecnológico. Hace diez años, términos como Bitcoin, Blockhain, Fintech y Big Data, no existían. Hoy son parte de nuestra realidad y todo evoluciona a tal velocidad que el desafío en la adaptación tecnológica y filosófica es uno de los pilares estratégicos de cualquier compañía.

P:¿Cuáles han sido los cambios más significativos que ha vivido el sector en los últimos años?

JC: En los últimos años hemos visto un proceso de concentración bancaria a nivel mundial que en España ha sido aún más notable. En nuestro país, los cinco principales bancos han pasado de tener un 42% de la cuota del mercado en 2008 a casi un 70% en 2017.

Esto ha reducido mucho el número de actores alrededor del crédito, ya sean entidades financieras o servicers. Hoy, nuestro sector presenta una imparable tendencia a la concentración. Cada vez habrá menos empresas, aunque sin duda estas serán mucho más grandes y, por lo tanto, capaces de alcanzar estándares de calidad y responsabilidad mucho más altos.

En relación a lo dicho antes, el perfil de las compañías del sector ha cambiado diametralmente. Pasamos de un sector atomizado y compuesto por empresas de un perfil casi familiar, a una industria en la que grandes fondos de inversión internacionales han aparecido atraídos por las oportunidades del mercado de compraventa de activos (NPLs) que se generó tras la crisis, ante la necesidad de los bancos de limpiar sus balances. Antes dábamos servicios a cajas, bancos y empresas. Hoy, además de eso, las empresas del sector compran carteras y las gestionan, muchas veces ofreciendo soluciones mucho más interesantes a los clientes que las que podría haber ofrecido el tenedor original de la deuda.

Antes de terminar, quisiera señalar que el sector de la recuperación de deuda tiene retos muy importantes por delante, como garantizar la correcta gestión de la información y la seguridad de los datos que tratamos, siempre en un marco de respeto por los derechos de las personas. En este sentido, la adaptación al Reglamento Europeo de Protección de Datos, que entrará en vigor el 25 de mayo, supondrá un cambio sustancial en la manera en la que gestionamos la información.

P: ¿Cómo consiguen sus empresas desvincularse de estereotipos de empresas que en ocasiones ridiculizan a la figura del deudor?

JC: A base de seguir una conducta ejemplar. Se calcula que entre 800 y 1.000 empresas se dedican a esta actividad que, por la falta de regulación, no tiene ninguna restricción específica. Las 54 empresas que formamos ANGECO decidimos autorregularnos. Trabajamos desde hace años en pro de una regulación, estableciendo normas de conducta profesional respetuosas con los derechos de todos, como nuestro Código Ético y nuestro Código Tipo, y denunciando la falta de profesionalidad de esas empresas por las que pregunta.

Vamos a seguir en esa línea y además vamos a impulsar iniciativas que nos ayuden a mejorar la percepción que se tiene de nuestra actividad: informar más y mejor acerca del impacto positivo de nuestra actividad en la economía, mejorar de forma continua la experiencia de los clientes en su contacto con nuestras compañías, promover la responsabilidad social no como una pose, sino como un principio esencial que rija nuestra actuación. Las empresas de ANGECO somos compañías altamente profesionalizadas, muy comprometidas con nuestro papel en la sociedad y muy conscientes de nuestro deber frente a esta.

Recomendados